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Armando Azúa
ajazua@uc.cl
Agronomical Engineer, Catholic University of Chile
Quien soy y que hago:
Mi nombre es Armando Azúa. Me gradué de Ingeniero Agrónomo
en la Pontificia Universidad Católica de Chile el año
1998. Me dedico a muchas cosas, principalmente relacionadas con la
fisiología y biología molecular vegetal. Por ejemplo,
participo en la creación de nuevos portainjertos para plantas
de vides utilizadas en la producción de uva de mesa y para vino,
y en el futuro también en la creación de nuevas variedades
de mandarinas y limones sin semillas. También trabajo en el
cultivo in vitro de diversas especies vegetales. Sin embargo,
también tengo otros intereses relacionados con la astrobiología,
y trabajo con microorganismos que viven en condiciones extremas, como
los que viven en lagunas de altitud en la Cordillera de Los Andes y
otros que viven en condiciones desérticas. Recientemente comencé una
colaboración con Benito Gómez de la Universidad de Antofagasta
estudiando comunidades microbianas que él encontró creciendo
bajo piedras de cuarzo en la costa del Desierto de Atacama.
Mi área de expertise:
Esa es una pregunta difícil! Supongo que tengo tantos intereses
que no me acomoda encasillarme en un área en particular. Por
supuesto tengo mayor experiencia en el terreno biológico, y
hago más trabajo práctico en las áreas señaladas
anteriormente, pero me gusta leer sobre muchas otras distintas cosas,
desde paleontología a pintura impresionista. A veces mi iniciativa
me permite fusionar algunos de mis intereses, y por ejemplo, estoy
a cargo de experimentos de modificación genética de plantas
en condiciones de microgravedad en la que será la primera misión
que Chile realizará en el espacio, donde un astronauta chileno
(yo no lamentablemente!) irá a la Estación Espacial Internacional.
Como llegué a interesarme en esta profesión:
Desde
joven me gustó aprender de todo; programas de televisión
como Cosmos, de Carl Sagan, las aventuras de Jacques Cousteau y Vida
en la Tierra de David Attenborough estimularon mi imaginación
y me condujeron en el camino de la exploración y el aprendizaje.
Ya que crecí en una ciudad minera en el desierto de Atacama,
y con la guía de mi padre, desde muy pequeño mis hermanos
y yo estábamos acostumbrados a ir en la búsqueda de fósiles,
observar aves y otras actividades que abrían la mente, como
la astronomía (tenemos un telescopio semi-profesional), la arqueología,
la geología y otras tantas cosas interesantes cosas que se pueden
hacer fuera de la ciudad. Desde los 15 años de edad ya leía
con gran interés revistas como National Geographic y Scientific
American.
Mi educación y entrenamiento:
Mi enseñanza básica y media la realicé en
el Colegio Chuquicamata, en una ciudad minera cercana a la Cordillera
de Los Andes en medio del desierto de Atacama. También estuve
de intercambio en Huntington Beach, California. Luego realicé mis estudios
universitarios en Santiago. Durante ese período volví a
USA nuevamente en un intercambio universitario con la Universidad de
California en Davis. Luego de obtener mi título de Ingeniero
Agrónomo,
obtuve un MSc. en bioquímica en la Universidad de Chile.
Lo que me gusta de mi trabajo:
En mi caso, aún cuando mi trabajo principal es la investigación
en plantas, mi jefa me deja divagar intelectual y experimentalmente
en otras áreas, como temas relacionados con la astrobiología.
Esto me permite continuar el desarrollo de mis ideas en tópicos
de microorganismos de ambiente extremos. Siempre estamos explorando
nuevas oportunidades, y por ejemplo, estamos estableciendo contactos
preliminares con gente de las Islas Galápagos en relación
a una posible colaboración conjunta con los esfuerzos que ellos
desarrollan para proteger plantas en peligro de extinción a
través de su multiplicación in vitro.
Lo que no me gusta de mi trabajo:
Ya que la mayor
parte de la investigación depende de financiamiento
externo, gastamos bastante tiempo en escribir proyectos y propuestas
con el fin de obtener suficiente recursos para realizar ciencia. Ya
que esta es un área altamente competitiva, no se es siempre
exitoso, aún cuando las ideas sean buenas. Esto significa que
la mayor parte del tiempo no se puede hacer todo lo que uno quisiera,
y en este aspecto la vida de uno es más bien impredecible en
comparación con otros trabajos donde se pueden planear los pasos
futuros con un mayor grado de certeza.
Mi consejo para alguien interesado en esta ocupación:
La
investigación puede ser extremadamente interesante, retadora
y estimulante, pero ciertamente es un área en la que la mayoría
de la gente no se enriquece. Se ha de tener en mente que hay otras
ocupaciones en las cuales desde el comienzo se ganará más
dinero. Sin embargo, la mayor parte de los científicos realmente
disfrutan con lo que hacen, algo que el dinero no puede comprar. Así,
mi consejo es, ¡¡sigue tu corazón (y mente) !!
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